INICIA SU PRODUCCION A LOS CINCO AÑOS

El níspero (Eriobotrya japonica L.) es una planta originaria de Japón, pero se adapta perfectamente al clima templado y subtropical, característico de nuestro país. El rango de temperatura más propicio para su desarrollo y crecimiento es de 15 a 20°C, y precipitaciones de 1.000 a 2.000 mm/año; no soporta valores extremos, tanto de frío como de calor. Los suelos más adecuados son los de textura arenosa, con pH ligeramente ácido.

Las plantas adultas son árboles de porte mediano (7 a 8 m. de altura), cuando no se realizan podas; las hojas tienen de 15 a 20 cm. de largo y 5 a 8 cm. de ancho; las flores, en número de 50 a 80, se presentan agrupadas en inflorescencias, llegando a la maduración un promedio de 10 frutos, que una vez madu-ros son de coloración amarillo-anaranjada, pulpa jugosa, agridulce, con 3 a 5 semillas de color café. El peso del fruto, que botánicamente es una baya, varía de 30 a 70 g.

VARIEDADES

Existen muchas variedades a nivel mundial; sin embargo, las que se han difundido en nuestro país, posiblemente introducidas desde el Brasil, son: Tanaka, Mogi, Mizuho, Fukuhara y Precoz de Itaquera.

CULTIVO

La forma de propagación más recomendada es mediante mudas injertadas, pudiendo usarse como pie la misma variedad. El injerto, similar al empleado con el mango, se realiza a los dos años de la siembra, cuando el tallo tiene 1,5 cm. de diámetro. La distancia de plantación oscila entre 6 y 7 m. Los hoyos deben tener dimensiones de 60 x 60 x 60 cm.; abiertos y preparados con estiércol de vacuno bien descompuesto y cal agrícola, treinta días antes de la plantación. Luego de plantar las mudas se deben regar abundantemente y cubrir con paja u otro material para evitar la rápida evaporación del agua de riego, especialmente en épocas más calurosas, y mantener el cultivo libre de malezas.

PODAS

En el invierno se debe realizar la poda de formación, de manera a obtener una planta con ramas abiertas y una copa en forma de taza. La correcta realización de la poda facilitará posteriormente el raleo de los cachos, el embolsamiento de los frutos para su protección contra el ataque de plagas, y la cosecha. Otra poda, la de limpieza, se debe hacer después de la cosecha para permitir que la luz penetre en la parte interior de copa. Además de estas labores, y como el mercado valora los frutos de mayor tamaño, se debe proceder al raleo de los cachos, dejando tres a cinco frutos en cada uno de ellos. Luego se procede al embolsado de los cachos, lo que se hace con una hoja de papel diario en forma de embudo invertido, cerrando la parte inferior con el auxilio de una presilladora.

PLAGAS

El embolsado de los frutos es suficiente para proteger contra la mayoría de las plagas, como la mosca de las frutas, la mariposa oriental y los pulgones. Cuando abundan los insectos voladores, se utilizan trampas con jugos de frutas. Los insecticidas no deben ser usados, sobre todo durante la época de floración, para no afectar las abejas, que desempeñan un trabajo fundamental en la polinización .

COSECHA Y RENDIMIENTO

Aunque en nuestro país el cultivo del níspero se realiza apenas como una sana distracción y para sombra en los patios de las casas, puede resultar una interesante alternativa de ingreso al productor comercial. La planta inicia su producción a los cinco años y llega a su madurez a los treinta, pudiendo prolongarse hasta los sesenta años. La cosecha se registra en los meses de junio a octubre. Los cachos enteros, aun embalados, deben ser cortados con tijera, y colocados en cajas, como las de uva con capacidad para 6 a 8 Kg. de frutos. El rendimiento es de 5 Ton./Ha. aproximadamente, o un promedio de 25 Kg. de frutos por árbol.

Ing. forestal Dalva Bolfon