La caña de azúcar es uno de los principales rubros de la agricultura nacional; su importancia radica en su carácter de ser materia prima de un producto de consumo masivo: el azúcar, y la cantidad de productores que se dedican en su cultivo. De ahí que las recomendaciones técnicas para su cultivo también adquieran importancia nacional.

La caña de azúcar es una especie particularmente exigente en cuanto al desarrollo, actividad y profundidad de su sistema radicular. Por tanto, es necesario que los suelos a ser destinados a este cultivo sean profundos, fértiles, bien aireados y que tengan buena estructura y elevada capacidad de retención de agua. Los terrenos que se reservan para el cultivo de la caña de azúcar no siempre pueden ser utilizados tal como se encuentran; frecuentemente hay que efectuar algunos trabajos para ponerlos en condiciones antes de la implantación del cultivo. Se deben eliminar todos los posibles obstáculos (cocoteros, árboles, tocones, etc.) a fin de permitir el empleo de máquinas utilizadas en la preparación del suelo y facilitar las operaciones de cosecha y transporte. La parcela debe ser muestreada para determinar la fertilidad, los requerimientos de correctivos y nutrientes del suelo. Aunque la caña de azúcar tolera bien una amplia gama de pH, el encalado es necesario cuando el mismo es inferior a 5,5.

PREPARACION DE SUELO

Las condiciones ideales de suelo para el desarrollo y crecimiento de la caña se consiguen mediante una arada profunda, de hasta 40 cm, preferentemente con tractor. Materia orgánica en forma de estiércol de gallináceas o residuos industriales puede ser distribuida e incorporada al suelo en ocasión del laboreo. El cultivo de abonos verdes, como la crotalaria, la soja y la mucuna, incrementa la cantidad de materia orgánica que se pueda incorporar al suelo. Luego de las operaciones de arada y rastreada se procede a la surcada con una profundidad de entre 25 y 30 cm. En parcelas con mucha pendiente, la erosión debe ser prevenida abriendo los surcos en forma perpendicular a la dirección de la pendiente o siguiendo las líneas de curvas de nivel.

SELECCION DE CAÑA-SEMILLA

La caña destinada para semilla debe ser sana. La mejor semilla se obtiene de plantaciones nuevas, de primer año. En el momento de hacer la selección de la caña-semilla es necesario tener cuidado especial con enfermedades como el "carbón", el mosaico, la escaldadura, la roya y el raquitismo de la soca, que son fácilmente transmitidas a través del material de plantación. Se debe evitar en lo posible el uso de caña soca (plantaciones viejas) como semillero, así como cañas con yemas golpeadas o con yemas brotadas, ya que las mismas ocasionan fallas en la germinación, enraizamiento pobre y retraso en el macollamiento.

SISTEMA DE PLANTACION

El sistema de plantación recomendado es el de doble caña en surco corrido. Las cañas son depositadas en el surco y se procede a cortarlas en estacas de 2 a 3 yemas. El espesor de la cobertura de la semilla (profundidad) varía, dependiendo de las propiedades del suelo y su estado de humedad: la cobertura debe ser mayor en caso de suelos secos y menor en casos de suelos muy húmedos. El espaciamiento recomendado entre hileras es de 1,30 a 1,40 m. Para facilitar el trabajo mecánico es importante que las melgas no sean inferiores a 1,30 cm.

EPOCA DE PLANTACION

La época de plantación es muy importante y tiene una gran incidencia sobre el rendimiento. Las plantaciones tempranas se realizan entre los meses de febrero y marzo, y las plantaciones tardías entre julio y setiembre. El retraso en la plantación, además de acortar el período de crecimiento, reduce el rendimiento como consecuencia de las temperaturas bajas, en el caso de plantaciones tempranas, y dificultades para conseguir buena semilla, en el caso de plantaciones tardías. Si la germinación no ha sido buena, debe realizarse el replante 3 a 4 semanas después de la plantación; esto se debe realizar con cuidado para no dañar las raíces de las yemas germinadas. Si la caña fue plantada muy profundo o se formó una /costra dura en el surco debido a grandes lluvias u otros factores, el suelo debe ser removido cuidadosamente.

USO DE ABONO Y FERTILIZANTE

La caña de azúcar es un cultivo semiperenne que continúa en producción por varios años; entonces se debe procurar la incorporación continuada de materia orgánica. Además de mantener y mejorar la fertilidad del suelo, una cantidad apropiada de fertilizantes químicos debe ser aplicada para completar los requerimientos de nutrientes del cultivo. La cantidad de fertilizantes a ser incorporada al suelo será determinada a través del análisis del suelo.

APLICACION DE FERTILIZANTE

La fertilización básica debe ser aplicada en el fondo del surco y mezclada con el suelo antes de la plantación. La fertilización de cobertura es aplicada 5 a 10 cm de la hilera y luego cubierta con el suelo. La fertilización de cobertura es aplicada aprovechando el paso de la cultivadora en las melgas cuando el suelo presenta la humedad apropiada. El atraso en la fertilización de cobertura debe evitarse debido a su efecto adverso sobre la maduración.

COSECHA

El tiempo apropiado para la cosecha se determina mediante el análisis del grado brix, que se realiza en tres partes de la caña: punta, medio y base. La caña llega a su período óptimo de cosecha cuando la diferencia de grado brix entre las partes es mínima. En el caso de cañas inmaduras, el grado brix en la punta es mucho menor al del medio y la base, y ocurre al revés cuando la caña ha sobrepasado su período óptimo de cosecha.

Ing. Agr. Oscar Duarte Alvarez