MANEJO DE

EN EL AGRO


La industria agroquímica de nuestros días, mediante constantes investigaciones, lanza al mercado en forma constante nuevos productos destinados al control de plagas, enfermedades y malezas que afectan a la agricultura.


Cada uno de estos nuevos productos supera generalmente las características de los anteriores, mejorando las posibilidades de un control eficaz de los enemigos de los cultivos. Sin embargo, la proliferación de tales productos, que para colmo se presentan en multitudes de marcas y formulaciones, dificulta que los técnicos y más aun los agricultores puedan manejarlos adecuadamente. Esta breve síntesis pretende auxiliar a los extensionistas con informaciones generales, que pueden ser ampliadas gracias a la profusa documentación que ofrecen generalmente los fabricantes al respecto de sus productos. Se denomina plaguicida o pesticida a sustancias o formulaciones simples o compuestas, destinadas al control de las plagas de los cultivos. Pueden ser clasificados en tres grandes grupos:

  1. Los destinados al control de plagas (animales):
    * Insecticidas, controlan insectos.
    * Acaricidas, controlan ácaros o arañuelas.
    * Nematicidas, controlan nematodos.
    * Rodenticidas, controlan roedores (ratas).
  2. Los destinados al control de entes patógenos:
    * Fungicidas, controlan hongos.
    * Bactericidas, controlan bacterias.
    * Antivíricos, controlan virus.
  3. Los que tienen efecto sobre vegetales superiores (malezas):
    * Herbicidas.
    * Desfoliantes y sustancias de crecimiento.

FORMULACIONES

Los pesticidas constan generalmente de una o varias materias activas y de adyuvante.
- La materia o ingrediente activo es la sustancia que actúa contra la plaga, enfermedad o maleza. Por ejemplo, los monocrotofos. La cantidad de materia activa contenida en una unidad de volumen o peso (litro o kilogramo) se denomina concentración, que se puede expresar en porcentaje (por ejemplo, Azodrín 40%) o en gramos por litro o kilogramo, (por ejemplo, Nuvacron 400 gramos por litro).
- Los adyuvantes son sustancias que sirven de soporte a la materia activa. Entre los principales tenemos: Diluyentes para formulaciones líquidas. Rellenos sólidos o inertes para los polvos (talco). Los emulsionantes, que permiten la dispersión en otro líquido de un producto insoluble en forma directa.
Los plaguicidas agrícolas se presentan ordinariamente en el comercio en las siguientes formas:
- Polvos: Para aplicación directa en espolvoreos, tratamientos de suelos envases, etc., como el Folidol M-2, Malagran, Aldrin, Frumin- Al.
- Polvos mojables y solubles: Deben ser disueltos en agua para su aplicación, distinguiéndose ordinariamente por las siguentes siglas WP, PM o PS. Por ejemplo, Dipterex, Sevin, Dippel, Dithane, Topsin.
- Concentrados emulsionables: Son líquidos directamente miscibles en agua (sigla EC) como el Dixon, Azodrín, Triclorfon, Folidol.
- Formulaciones ULV o UBV, cuyo vehículo es un aceite ligero; no son solubles en agua y están destinados a ser aplicados directamente con aparatos UBV (la formulación ED, destinada al Electrodyn, es diferente). Ejemplos: Belmark 40 UBV, Azodrin 100 gl UBV.
- Formulaciones granuladas: Para aplicación directa o como cebos, por ejemplo Furadan, Mirex, entre otros.
- Fumigantes: Que actúan en su fase gaseosa como el bromuro de metilo, fostoxín, etc.

DOSIFICACION

Dosis es la cantidad de materia activa que se aplica por hectárea u otra unidad de superficie. No se ha de confundir con dilución o concentración, que es la cantidad de materia activa relacionada con el diluyente, que casi siempre es agua. Es de capital importancia respetar las recomendaciones referentes a la dosificación, que generalmente son de una dosis mínima y otra máxima y van impresas en el envase. Así, por ejemplo, para el piretroide decametrina se recomienda de 7,5 a 12,5 gramos por hectárea en el control de plagas del algodón. En este caso, se escogerá la dosis atendiendo las siguientes variables:
- Mayor o menor desarrollo de la plantación.
- Mayor o menor resistencia de la plaga.
- Mayor o menor desarrollo de la plaga. En efecto, un follaje muy exuberante requerirá una cantidad de producto; el ysó-carú requiere dosis muy inferior al exigido por el perillero, y unas larvas jóvenes son mucho más sensibles que otras plenamente desarrolladas. En cuanto a la dilución, es necesario emplear la cantidad adecuada de agua para la buena cobertura, lo cual variará con el desarrollo del cultivo y el equipo de pulverización. Es muy recomendable calibrar el equipo, midiendo exactamente la cantidad de agua requerida en 100 metros cuadrados, lo que multiplicado por 100 dará la requerida por hectárea. Con la dosis recomendada, dividida por la cantidad de agua requerida, se tendrá la dilución; es decir el porcentaje de dilución, o aun más práctico, la cantidad de producto por tanque. Ejemplo, con motopulverizador con tanque de 14 litros y 75 gramos i.a. de fenvalerato (Belmark) por hectárea.

  1. Cantidad de agua por 100 metros cuadrados = 1,2 litro.
  2. Cantidad de agua por hectárea = 120 litros.
  3. Concentración del producto comercial Belmark 10 = 10%, vale decir, 100 gramos i. a. por litro. Dosis de producto comercial = 750 cc/Ha.
  4. 750 cc/120 litros = 6,25 cc. por litro.
  5. 6,25 cc. por 14 litros = 87,5 por tanque de 14 litros.

TOXICOLOGIA

La toxicidad: Salvo para raras excepciones, los pesticidas son sustancias más o menos tóxicas, no solo para las plagas o enfermedades, sino también para los animales de sangre caliente, incluyendo al hombre, los peces y aun para las plantas (fitotoxicidad). Aquí nos referiremos a la toxicidad con relación al hombre. Las intoxicaciones más conocidas son las agudas o subagudas; es decir, las que se manifiestan desde minutos hasta pocos días después del contacto con el producto. Las intoxicaciones se manifiestan también por exposición a dosis bajas por tiempo prolongado; por ejemplo, trabajando en aplicación de insecticidas por varios días consecutivos. Es importante recordar que existen efectos crónicos de intoxicaciones, no bien conocidos, que pueden manifestarse como carciogénesis (procesos cancerosos), teratogénesis (malformaciones de fetos) y mutagénesis (modificaciones genéticas, hereditarias). La toxicidad de los agroquímicos se expresa en DL 50 (dosis letal), que es la cantidad necesaria en miligramos por kilo de peso vivo, para matar el 50% de una población de ratas blancas sometida a la acción del producto por dos vías: oral y dermal. En las condiciones de trabajo del agricultor paraguayo, generalmente sin equipos protectores, son particularmente peligrosos los productos de elevada toxicidad por la vía dermal. Otro aspecto toxicológico importante es la remanencia o poder residual, especialmente en los rubros alimenticios como frutales y hortalizas. Para estos cultivos deben preferirse los productos que pierden rápidamente sus propiedades tóxicas y permiten protegerlos hasta poco antes de la cosecha.

Lino Morel