Recursos forrajeros para el ganado lechero

Ing. Agr. Ricardo Samudio Britos

El ganado lechero en producción que se encuentra en un ambiente donde la cantidad de pasto es abundante, generalmente es más productivo, da leche de mejor calidad y los costos son más bajos. La productividad y la rentabilidad de la producción láctea se encuentran estrechamente dependientes de la alta disponibilidad del pasto.

La producción láctea eficiente se encuentra condicionada a la participación de cuatro factores:

1 - Cantidad de forraje disponible, en forma de pasto para pastoreo directo, para corte y picado, o para ser conservado en forma de ensilado o heno.

2 - Consumo del forraje disponible en el momento apropiado, generalmente en estado tierno de crecimiento.

3 - Animales apropiados para lograr alta transformación en leche del forraje ingerido. Vacas aptas para lograr alta conservación del pasto en leche están ligadas a aspectos tales como la genética, representada por la raza o cruzas entre razas, adaptación ambiental, estado de salud, edad, temperamentos y otros.

4- El hombre, como administrador de los recursos físicos y biológicos con conocimientos, convicción y dedicación para que mediante el manejo apropiado de los mismos optimice la productividad del animal y de la tierra.

FACTOR GENETICO

Está determinado por la especificidad del ser vivo, definido por los diferentes genes que estructuran a las especies, variedades o híbridos de maneras distintas y determinan que se expresen de diferentes formas, alto o bajo potencial productivo, alta o baja calidad del forraje, buena o mala adaptación a ciertos factores ambientales.

En nuestro país, el factor genético está constituido por un número relativo de altos exponentes. Los principales son: 1) El pasto elefante, con numerosas variedades, napier, Taiwán, Camerún, morado y otros. 2) La caña de azúcar, también con numerosas variedades, Caacupé, pytai, choto, canelai. 3) El pasto Guatemala. 4) Los pastos de pastoreo directo como el pangola, estrella, costal bermuda, brachiaria, brizantha, ttiton, buffel, gatton. 5) Pastos anuales como el sorgo forrajero y el maíz o la avena y el aseven.

La elección de la especie a utilizar está determinada por diferentes factores.

ADAPTACION AMBIENTAL EN AMBIENTES NO MODIFICADOS

En este caso, la especie se elige en base al potencial productivo del lugar, hecho cuantificado especialmente de acuerdo a la escala de la capacidad de uso de los suelos.

Así, en el Alto Paraná o Itapúa, en suelos con capacidad de clase 1 o clase 2, la elección se determina en base a características de alta productividad y de alta calidad de la especie.

Especie de calidad superior como la avena, el azeven, el maíz, el sorgo, la alfalfa, son especies de élite que satisfacen el requerimiento de los animales en estos ambientes.

ADAPTACION AMBIENTAL EN AMBIENTES MODIFICADOS

Modificar el ambiente requiere de tecnología apropiada y grandes inversiones o gastos. Lo que se hace es manejar elementos ambientales como el suelo, la humedad, la temperatura para movilizar la escala de capacidad de uso de clase alta, como la 5 y la 4, hacia suelos de capacidad de uso de clase baja como la 3, la 2 o la 1. A medida que se modifica la escala de capacidad de uso, la elección de las especies se hará de acuerdo a esta nueva escala.

MANEJO DEL SUELO

*Encalado del suelo: Esta práctica de manejo permite corregir la acidez del suelo, por lo general ácido. La libre disponibilidad de elementos vitales para la correcta nutrición de la planta se encuentra parcialmente inmovilizada en suelos ácidos. La acción del calcio o del magnesio permite corregir esta limitación promoviendo la liberación y disponibilidad de minerales como el fósforo, potasio, nitratos, y otros.

*Abono orgánico: Esta práctica permite corregir e incrementar la presencia de la materia orgánica en el suelo, porque es un componente fundamental del suelo, que mejora considerablemente las propiedades físicas del suelo como la estructura, la aireación, las permeabilidades y las propiedades químicas como la capacidad de intercambio iónico y la disponibilidad principalmente del nitrógeno. El abonamiento con estiércol de ganado bovino, o estiércol de aves a razón de 4.000 - 6.000 Kg/Ha. ejerce efectos significativos en incrementar la producción forrajera.

*Fosfato: Los suelos tropicales, por lo general, son fuertemente diferentes en fósforo, al igual que el nitrógeno y el potasio son requeridos en alta cantidad para que las plantas logren altos rendimientos. La disponibilidad del fósforo se encuentra dependiente de la acidez del suelo. Actualmente existen abonos que habilitan el fósforo independientemente de la acidez del suelo. El fósforo natural a razón de 300 Kg/Ha. produce efectos significativos en el rendimiento de plantas forrajeras.

* Nitrógeno: El elemento requerido en mayor cantidad por las plantas forrajeras es el nitrógeno. Las fuentes son la materia orgánica (estiércol) y los fertilizantes químicos, la urea, el sulfato de amonio.

La cantidad de fertilizante requerido es variable. La opción positiva consiste en 50 Kg/Ha. con posterioridad a cada cosecha. En cultivos anuales será 50 Kg/Ha. al momento de siembra y 50 Kg/Ha. cuando el cultivo tiene alrededor de 20 cm. de altura.

* Control de humedad: En el Bajo Chaco, la habilitación de canales de desage - drenajes, lo mismo que cultivos en camellones corrigen significativamente esta limitante. En ambientes anteriormente no factibles, actualmente se cultivan especies como pasto elefante, caña de azúcar, sorgo, leucanea y otros.